ESE OLOR
Si hago las maletas es para que comprenda que no habrá marcha atrás. Que este paso será definitivo. Que su puerta blanca de madera de pino se cerrará para siempre. Y su vida. Y todo lo que hasta ahora había sido nuestra vida. Todo empezó con ese olor. Algo así como un aroma dulzón que le impregnaba la piel, se le pegaba en las manos, me llenaba los pulmones cada vez que se acercaba a darme un beso. Y ese aire despistado que le hacía parecer estar ausente. Vagaba por la casa durante la noche, había dejado de dormir, y hasta creo que empezó a rondarle a la luna junto a nuestro pastor alemán.- No me pasa nada amor mío- me explicaba el día que decidí sentarme a hablar con él- Tú no tienes la culpa de nada. Sólo soy yo. Me siento extraño. A veces pienso que ya no estoy en este mundo. Sabes, incluso he llegado a creer que ya estoy muerto.Me miró a los ojos. Su color cetrino inundaba la habitación. Su mirada muerta. Ese olor suyo agarrándome por los hombros. Aquel minúsculo gusano blanco que cayó al suelo desde su manga y esperó inmóvil hasta que la mano lo volvió a recoger y lo colocó en el lugar del que se había caído.
Julio 19, 2007 at 10:18 am
Y es que hay olores que… mejor que no lleguen a nuestra pituitaria
Es genial.
Saludos!
Julio 21, 2007 at 10:51 pm
excelente!
pd: Felizz dia!
Julio 22, 2007 at 8:27 pm
Desegundos, cómo me gustan tus cuentos. Yo también me siento extraña y a veces pienso que ya no estoy en este mundo… ¡pero huelo de maravilla!
Un beso
Julio 28, 2007 at 1:19 am
no sos vos, soy yo…eso suelen decir…
je
buen texto…ay
Septiembre 14, 2007 at 7:49 pm
¡¡¡¡Vuelve Desegundos!!!! No nos prives más tiempo de los mejores cuentos de la Red. Te extrañamos
Septiembre 25, 2007 at 6:51 pm
“Te ha sido otorgado el PREMIO BLOG IMAGINATIO. Pásate por mi blog y podrás comprobarlo”