Cuento sin final

Publicado mayo 1, 2009 por desegundos
Categorías: poemas

Si te quedas a nadar en tus charcos

nada de “yo sapo” con ropa limpia

ni “tú princesa” con luz de lámpara

y barriendo para tu caja de galletas.

 

Nada de finales felices.

 

Nada de quemar tu puerta cerrada,

para mirar, como si nada, a un horizonte

que pretende convertirnos en estatuas de sal.

Días de lluvia

Publicado abril 25, 2009 por desegundos
Categorías: 1

Aqui todo el silencio del mundo te espera
como quien lo barre todo bajo la alfombra:

a puerta cerrada.

Intuye que volverás
para que mañana apenas quede nada de esto:
la cama vacía afuera,
tú picoteando los cristales,

las hormigas recogiendo semilla

porque intuyen

que los dos volveremos a estar mojados.

LIMPIO DE PECADO

Publicado octubre 14, 2007 por desegundos
Categorías: RELATO

Escena 1

El puñetazo no era para ti. El hecho de tener un morado justo debajo del ojo se debía a ese movimiento instintivo que te había llevado a interponerte en la trayectoria del puño de León. Luisito temblaba apoyado en tu espalda cuando casi se te doblan las piernas por la fuerza del golpe en pleno rostro.  Luisito temblaba y daba gracias al cielo por ti, por ese movimiento tuyo que lo libró de la paliza. León se reía por lo ridículo de aquella situación. El corrillo a vuestro alrededor guardaba un silencio pastoso, como ese respeto que sobrevuela en las tapias agujereadas de los cementerios cuando empieza a caer la tarde. Read the rest of this post »

Publicado octubre 10, 2007 por desegundos
Categorías: poemas

Las calles ya dejaron de quererme.
Están ahora estrechas y húmedas para otro.
Para otro sus labios están pintados.
Los huesos limpios.
El guiño del semáforo. Farolas
que le aguardan despiertas
como me aguardaron a mí en su día,

o la puerta de la alcoba entornada,
mi foto en la basura,
toda la ciudad
dispuesta a hacerle el amor
hasta que despierten los gorriones
o les inunde el olor a café recién hecho.

La reina de las sombras

Publicado octubre 6, 2007 por desegundos
Categorías: RELATO

Aquí os dejo el relato completo para que no os perdais en la lectura. Además lo he retocado un poco.

En casa es de noche. Todo es más sencillo bajo esta oscuridad, bajo este manto de sombras con que he decidido cubrir toda la casa, cubrir toda la superficie de los muebles, cubrir el silencio que crece como los hongos en la humedad que se arracima en cada uno de los rincones.La casa es vieja, pero vestida de luto tiene otro talante. Parece una joya victoriana a punto de desmenuzarse sobre una colina completamente verde. El negro lo cubre todo en el interior como el maquillaje tapa la evidencia de una cara demacrada, la evidencia de una delgadez enfermiza, de la decrepitud de los cimientos y los muros y las paredes de papel.Sé que este color no le gusta a la casa pero me trae sin cuidado. Me gusta a mí y es suficiente. Les gusta a mis pequeños. Gracias a él sobrevivimos y conseguimos pasar desapercibidos al exterior. Esa es la verdadera razón de criar las sombras entre hojas de morera, dentro de las cajas de zapatos, para después liberarlas y que inunden con sus alas todas las habitaciones. Read the rest of this post »

La reina de las sombras

Publicado octubre 5, 2007 por desegundos
Categorías: RELATO

Parte 2 

Prohibido entrar o salir de la casa. De la oscuridad. Todo lo que necesitamos está aquí. Entre estas cuatro paredes llenas de mordiscos. Yo misma me encargo de salir una vez a la semana para comprar en el mercado lo imprescindible para seguir adelante. Comida. Mucha comida para mis pequeños y periódicos con los que cubrir por completo el suelo de la casa. Para cubrir el mal olor que dejan los excrementos.Nadie debe intuir que la vieja casa abandonada de la colina tiene inquilinos. Mucho menos saber de mis pequeños. Ello significaría que volverían a intentar separarnos. Volverían a golpear nuestra vida para hacerla escombros, desmoronarla, enterrarnos como entierran todo lo que no son capaces de comprender.Cuando los servicios sociales entraron en la casa del centro de Madrid éramos más de veinte. Todavía recuerdo el episodio con total claridad. El más pequeños de mis niños apenas tenía tres meses. Se lo arrebaté a la madre en un descuido mientras le amamantaba en un parque. Le metía conmigo en la cama por las noches para proporcionarle calor. Le masticaba el alimento hasta que quedaba hecho una papilla consistente para aplacarle el hambre cada pocas horas. El pobre no aguantó el traslado en mitad de la noche. Tuvimos que salir corriendo de la antigua vivienda para que no nos llevaran a cada uno por su lado. Cuando conseguimos llegar hasta la casa deshabitada de la colina estaba frío entre mis brazos. No comprendí muy bien porqué había ocurrido. La razón de que el pequeñín dejara escapar la vida. El echo es que estaba allí, convertido en un témpano y rígido como la madera.Fue la primera que les di ese tipo de carne a mis pequeños. Aquel acto de canibalismo se convertía en una manera de no olvidar a un hermano, en una manera de que continuase entre nosotros, y por supuesto en una solución para que no encontraran el cuerpo y supusiera una pista que les trajera hasta nuestro nuevo escondite. 

Una manera de prepararlos a todos ellos para el futuro.

 Continuará…

¡¡Ánimo sólo queda una parte más!!!

Edificio en obras

Publicado octubre 3, 2007 por desegundos
Categorías: poemas

Esta mañana leí una entrevista a la poeta María Eloy-García en la que venía a decir que la poesía debe tratar de menudencias, de la vida cotidiana, de la ciudad y de la vida en ella, y que tiene que aspirar a provocar un orgasmo de cinco segundos en vez de tratar de ser rimbombante.
La verdad es que me he hecho replantearme la poética y he llegado a la conclusión de que su visión no carece de sentido.
Con esta idea empecé un nuevo poemario que inauguré con este poema. A ver que os parece esta forma de lírica. Un saludo

La cuarta planta está en ruinas.
Siempre lo estuvo.
La recuerdo invariablemente sudorosa
y con el vientre abierto
como un enfermo que nunca se debe visitar.

Cuesta entender la ruina
desde estos ojos.
La ruina ajena:

los perros le orinan en los tobillos,

se le cae la saliva
como a los viejos,

le molesta que nos amemos ruidosamente
contra su espalda cubierta de humedad…