Monólogo interior de un loco

No cruzar en rojo. El muñeco rojo es no-cruzar. De pie ahí, en la frontera imaginaria que forma la acera. El semáforo en frente, levantado, a punto de cambiar. Miras a un lado. Miras a otro lado. Verde. La señora del carrito está ridícula con ese sombrero de plumas. Sí, ridícula es la palabra. ¿No habrá mirado su reflejo en los escaparates? Jamás saldría así a que me vieran los demás. Así nunca. Bueno aquella vez de la sangre sí salí. Me miraba todo el mundo. Yo mismo me miraba las manos. Creo que me seguían. No sé si lo imaginé. Diría que me seguían. Seguro que sí, porque todo el barrio sabía que yo acabé con su vida. Gritó cuanto pudo. La oyeron en toda la manzana. La vieron reflejada en el escaparate. La cara que ponía entre mis manos. Reflejada en ese escaparate vestido de navidad. Las luces rojas. La sangre olía más dulce de lo que nunca creí. La costra de las heridas nunca me supo de esa manera. Era algo más seco, más de masticar. Definitivamente se lo quitaría de la cabeza. Nunca dejaría salir así a la calle a mi madre. Sombreritos…sombreritos… Padre no podía imaginar que me iba a gustar chupar las heridas. Fue sólo una gracia de niño. No puedes dejar que se pierda ni una gota de sangre. Ni una gota. La herida. La lengua en la herida. Sabía dulce como el agua del arroyuelo. El mosto tal vez sí fuera más dulce, pero no tenía tanta vida como aquellas gotas. Padre nunca podría imaginar que me llegaría a gustar de aquella manera. El patito feo del colegio se convierte en murciélago. Quién lo iba a decir. Llegaron a cogerme miedo de verdad. El murciélago. A decir verdad los murciélagos sólo salen de noche. A mi nunca me ha gustado la noche. Tampoco volar. Ni las farolas. Ni volar cerca de la farolas de noche. La sangre es distinto. La sangre le gusta a todo mi cuerpo. Padre me enseñó a comer de ella. Me enseñó a apreciarla. Luego me cogió miedo. No sé muy bien porqué pero me cogió miedo. Tal vez un miedo distinto a mi miedo a cruzar los semáforos. Si, un miedo distinto. Le daba miedo el murciélago. Mis ojos. La manera de mirarle cuando se cortaba. En el patio había mucha sangre. Y en el gallinero. Pero esa sangre dejaba mi boca muy seca. Quizá demasiado. Estaba más fría y sabía a poco. Las gallinas me tenían miedo. Algo así como padre. Madre también me tuvo mucho miedo. Lo sabía la almohada. La almohada me lo contaba las veces que nos dejaban solos. Me dejaba llorar todo lo que necesitara. Miedo. Madre. Nunca pude resistir que madre no me mirara a los ojos. No me miraba a los ojos. Estoy seguro que no me quería como hijo. Me deseaba cosas muy malas. Cosas que no se le desean a un hijo. La sangre de madre era distinta. Sabía más a leche de vaca. Las vacas nacen sólo para dar leche o para dar carne. Lo llevan grabado en los ojos. Mamá llevaba grabado en los ojos la muerte. Mis manos en su cuello. Fuerte. Ese día no podría haber aguantado más. La sangre es, hasta hoy, la sangre que mejor recuerdo me ha dejado. Mamá sólo ha nacido para darme leche o para darme carne. Mamá ahora ya no está.

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6 comentarios en “Monólogo interior de un loco”

  1. JUJE Says:

    aplausooooossssss aplausoooossss

  2. Miss Botón Says:

    Es impresionante, Desegundos.

  3. sonámbula Says:

    Genial… genial! GENIAL!!!
    Felicidades Desegundos… la locura es un pantanoso terreno dónde florecen semillas literarias, y dan frutos extraños y sabrosos, como tu relato.


  4. […] desegundos – Página de creación […]

  5. acuarela Says:

    Al leer este relato me acordé que años atrás concurrí a un seminario que consistía en ir una vez por semana a una Presentación de Pacientes… los pacientes eran los llamados locos, pues estaban en el llamado manicomio… y una podía escuchar cómo hablan los llamados locos… (un psicoanlista intentaba sostener un diálogo con uno de ellos, cada vez). Ahí fue cuando me dí cuenta que muchos andan sueltos… Y festejo que lo anden… Yo podría estar andándolo…

  6. THP6627 Says:

    Hola, soy de República Dominicana y soy actor. Tengo interes en representar este monologo en futuras presentaciones y me gustaria obtener la autorizacion del autor. Esperando respuesta me despido.


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